Enfermedades mentales en niños: síntomas, terapia.

Breve descripción

  • Definición: anomalías mentales que tienen un impacto negativo en la vida diaria del niño y que éste padece.
  • Formas: formas independientes de la edad como depresión, trastornos de ansiedad, trastorno bipolar, trastornos alimentarios (como la anorexia), trastorno obsesivo-compulsivo. Formas dependientes de la edad específicas de la infancia, como TDAH, trastorno de conducta de oposición, trastorno de conducta social, autismo, síndrome de Rett, síndrome de X frágil, trastorno de apego, trastornos del lenguaje, trastornos de tics.
  • Síntomas: p.e. Retraimiento social repentino, tristeza persistente aparentemente sin causa, pérdida de interés, apatía, rabietas frecuentes, mojarse después de una fase seca permanente.
  • Diagnóstico: entrevista médica, exámenes médicos, observación conductual, pruebas psicológicas.
  • Tratamiento: normalmente multimodal con psicoterapia (familiar), si es necesario medicación y medidas de apoyo social, del habla o de la movilidad.

Enfermedad mental en niños: definición

Sólo cuando tales cosas notorias se acumulan y pasan de la excepción a la regla, los padres y cuidadores deben estar alerta y observar más de cerca: ¿están los sentimientos negativos interfiriendo con la vida y la rutina diaria del niño? ¿Está sufriendo como resultado? Si este es el caso, puede haber una enfermedad mental.

Frecuencia

Los problemas de salud mental se observan con mayor frecuencia en los niños que en las niñas. Esto es especialmente cierto entre las edades de tres y 14 años.

Formas de enfermedad mental: diferencias de edad y género

La edad y el género también influyen en qué tipo de anomalías o enfermedades mentales predominan entre los jóvenes:

  • Los trastornos mentales en niños pequeños menores de cuatro años se basan principalmente en trastornos del desarrollo.
  • La depresión, los trastornos alimentarios y las adicciones dominan entre los jóvenes de 15 a 18 años.

Los niños tienen más probabilidades de desarrollar TDAH (aproximadamente cuatro veces más que las niñas), trastornos de conducta agresiva y trastornos adictivos, mientras que entre las niñas predominan los trastornos alimentarios, las enfermedades psicosomáticas y la depresión.

Enfermedades mentales en niños: síntomas.

Pero, ¿cómo se pueden reconocer los trastornos mentales en los niños y qué síntomas se encuentran entre las señales de alerta? ¿Y el niño tiene un trastorno mental con síntomas típicos o es un trastorno de conducta temporal?

Una mirada a los síntomas, que pueden ser signos de alarma de una enfermedad mental, ayuda a distinguir entre ambas. Es importante que los padres, educadores, profesores y otros cuidadores reaccionen con sensibilidad a esas señales de advertencia.

Un primer signo posible es un cambio repentino y persistente en el comportamiento del niño. Si su hijo se retrae repentinamente, está triste, pierde interés en pasatiempos, juegos o actividades favoritas anteriores, tiene rabietas inusualmente frecuentes o si niños que en realidad estaban "secos" vuelven a mojar la cama, es posible que detrás de esto haya un trastorno mental.

  • ¿Cuánto tiempo lleva el niño mostrando un comportamiento alterado? Sólo si el cambio de comportamiento persiste durante un período de tiempo más largo (varias semanas), puede haber un trastorno mental detrás.
  • ¿Con qué frecuencia ocurren las anomalías? La información sobre la frecuencia del comportamiento llamativo es útil para la primera conversación con el pediatra o psiquiatra. Por lo tanto, anote en un calendario cuándo su hijo se comporta de manera psicológicamente notoria.
  • ¿Qué tan serio es el problema? Pregúntese a usted y a su hijo qué tan intensas son las anomalías. Una escala del 1 al 10 puede resultar útil, siendo 1 el más débil y 10 el más grave.
  • ¿Existen desencadenantes conocidos del comportamiento problemático? ¿Qué ayuda a eliminar los síntomas? Si sabe qué desencadena a su hijo, puede evitar temporalmente situaciones o eventos desencadenantes. Sin embargo, a largo plazo, el comportamiento de evitación no es una solución. Si el comportamiento problemático no mejora después de un tiempo, conviene consultar a un especialista.
  • ¿Crees que puedes solucionar el problema por tu cuenta o necesitas ayuda? Las anomalías mentales y las preocupaciones asociadas pueden resultar muy estresantes, tanto para usted como para su hijo. Por lo tanto, no tenga miedo de buscar ayuda médica lo antes posible.

Enfermedad mental en niños: Diagnóstico

Historial clínico

En el primer paso, el especialista realizará una entrevista detallada con usted y su hijo para obtener un historial médico (anamnesis). La siguiente información, por ejemplo, es importante:

  • ¿Qué anomalías mentales le preocupan?
  • ¿Cómo, cuándo, con qué frecuencia y en qué situaciones se manifiestan los problemas?
  • ¿Usted o su hijo sospechan que hay ciertos factores desencadenantes detrás de los problemas?
  • ¿Su hijo sufre los cambios?
  • ¿Se sabe que su hijo tiene una enfermedad física o mental?
  • ¿En qué entorno familiar y social vive su hijo? Por ejemplo, ¿tiene él o ella relaciones estables y cuidadores?
  • ¿Ha habido cambios recientes en este entorno, por ejemplo muertes, divorcios o similares?

Con su consentimiento, el médico también puede hablar con familiares, maestros o cuidadores para obtener una imagen lo más completa posible de su hijo.

Observación del comportamiento

En el siguiente paso, el especialista puede recomendar una observación del comportamiento. Por ejemplo, es posible que le pida que observe y registre el comportamiento de alimentación o juego de su hijo durante un período de tiempo determinado.

Exámenes médicos

Pruebas psicologicas

Con la ayuda de pruebas psicológicas estandarizadas se pueden evaluar numerosos aspectos del desarrollo de un niño, por ejemplo, el desarrollo del lenguaje, las capacidades mentales, las habilidades de movimiento y las habilidades de lectura, ortografía y aritmética.

El médico también puede examinar rasgos o anomalías de la personalidad con la ayuda de pruebas estándar.

Esquema de clasificación multiaxial (MAS)

  • El eje 1 indica el trastorno mental.
  • El eje 2 indica si se han identificado trastornos del desarrollo.
  • El eje 3 indica el nivel de inteligencia del niño/adolescente.
  • El eje 4 indica cualquier síntoma o enfermedad física.
  • El eje 5 mapea las circunstancias psicosociales.
  • El eje 6 indica el ajuste psicosocial del niño, por ejemplo, contactos sociales, intereses y pasatiempos.

Enfermedad mental en niños: formas.

Además de estos trastornos independientes de la edad, también existen trastornos mentales que siempre se desarrollan en la infancia, “enfermedades mentales infantiles”, por así decirlo. A menudo permanecen presentes en la edad adulta. Los expertos distinguen aquí entre dos grupos:

  • Trastornos del neurodesarrollo: Afectan no solo la salud mental, sino también el desarrollo infantil en general. Incluyen, por ejemplo, el autismo, el síndrome de Rett y el síndrome del X frágil.

La siguiente es una descripción general de los principales trastornos de salud mental en niños y adolescentes:

Depresión

Obtenga más información sobre los síntomas, las causas, el diagnóstico y el tratamiento de la depresión en el artículo Depresión.

Desórdenes de ansiedad

Los trastornos de ansiedad también son comunes entre niños y adolescentes. Estos incluyen fobias (= miedo a determinadas situaciones, animales u objetos), trastorno de pánico y trastorno de ansiedad generalizada.

Puedes descubrir todo lo que necesitas saber sobre la ansiedad y los trastornos de ansiedad en el artículo Ansiedad.

El trastorno bipolar

Puedes aprender todo lo importante sobre esta grave enfermedad mental en el artículo Trastorno Bipolar.

Estrés post-traumático trastorno

Los niños que han sufrido negligencia, violencia o abuso a menudo desarrollan un trastorno de estrés postraumático (TEPT). Los síntomas incluyen un sentimiento general de tensión, ansiedad e irritabilidad, recuerdos inquietantes o revivir mentalmente las experiencias traumáticas (flashbacks).

Trastornos alimenticios

Las personas con anorexia nerviosa tienen un deseo patológico de seguir perdiendo peso. Los atracones (bulimia), por otro lado, se caracterizan clásicamente por “atracones” recurrentes seguidos de vómitos forzados. Los atracones puros se manifiestan con episodios recurrentes de “atracones”.

Puedes aprender todo lo que necesitas saber sobre estos trastornos alimentarios en los artículos Anorexia, bulimia y atracones.

Desorden de personalidad

Otras formas de trastorno de la personalidad incluyen el trastorno de personalidad disocial, narcisista y paranoide.

Lea más sobre el tema en los artículos Síndrome límite, Trastorno disocial de la personalidad, Trastorno narcisista de la personalidad y Trastorno paranoide de la personalidad.

Esquizofrenia

Puedes conocer todo lo importante sobre este grave cuadro clínico en el artículo Esquizofrenia.

Trastorno obsesivo-compulsivo

Esta forma de trastorno mental se manifiesta en un comportamiento o pensamiento compulsivo y ritualista. Los ejemplos incluyen lavarse compulsivamente, pensar compulsivamente y comprobar compulsivamente.

Puedes conocer más sobre estas anomalías mentales, que suelen presentarse en la infancia y la adolescencia, en el artículo Trastorno obsesivo-compulsivo.

TDAH

Puedes conocer más sobre este cuadro clínico en el artículo TDAH.

Trastorno de conducta de oposición

Sin embargo, el comportamiento de estos niños no supone ningún peligro para los demás, en realidad no dañan a los demás y son capaces de sentir remordimiento y culpa.

Trastorno de conducta social

El trastorno del comportamiento social a menudo se manifiesta en agresiones físicas contra las personas, crueldad hacia los animales, robos, fraudes y daños a la propiedad. Las personas afectadas no siguen ninguna regla, a menudo se escapan de casa y faltan a la escuela. No sienten remordimiento ni culpa por su comportamiento y sus consecuencias.

Autismo

Puedes aprender todo lo importante sobre los trastornos del espectro autista en el artículo Autismo.

Síndrome de Rett

El síndrome de Rett es un trastorno genético poco común del desarrollo que afecta casi exclusivamente a las niñas. Se basa en un cambio genético (mutación) en el cromosoma X. Tras un desarrollo inicialmente normal, hace que se manifiesten diversas anomalías, como por ejemplo:

  • movimientos estereotipados de las manos (lavar, amasar)
  • rasgos autistas
  • gritos repentinos y ataques con linternas
  • baja estatura
  • alteraciones de la marcha, alteración en la ejecución de movimientos voluntarios y determinados (apraxia)
  • ataques de epilepcia
  • trastornos del sueño

Síndrome X frágil

Esta enfermedad hereditaria también es causada por una mutación en el cromosoma X. Sin embargo, afecta con más frecuencia a los niños que a las niñas. Los posibles signos de la enfermedad son:

  • inteligencia más o menos reducida
  • Dificultades de aprendizaje
  • problemas de conducta: p.e. inquietud, evitación del contacto visual, trastorno por déficit de atención, cambios de humor, rabietas, reacción sensible a la luz y los sonidos brillantes
  • anomalías psicológicas: comportamiento autista, TDAH o trastornos de ansiedad
  • características externas: p.e. cabeza alargada, frente alta, boca a menudo abierta, articulaciones demasiado extensibles, testículos grandes

Otros trastornos mentales en niños

  • Trastornos de apego: Ocurren desde la infancia hasta los cinco años y se manifiestan en conductas sobreprotectoras combinadas con miedo extremo a la separación (forma reactiva) o en conductas de apego indiscriminadas y distantes. La causa suele ser una negligencia extrema o un maltrato del niño afectado.
  • Trastornos del habla: Estos trastornos incluyen tartamudeo y balbuceo. En este último caso, los niños afectados hablan muy rápido, arítmico y entrecortado.

Enfermedad mental en niños: Terapia

Mi hijo tiene problemas mentales – ¿y ahora?

Una vez realizado el diagnóstico, surge la duda de cuál es el mejor tratamiento. A menudo, las enfermedades mentales en niños y adolescentes se tratan mediante una combinación de medidas psicoterapéuticas, enfoques educativos y sociales y, si es necesario, terapia farmacológica (enfoque de terapia multimodal).

Psicoterapia

La psicoterapia es el foco principal del tratamiento. Se puede realizar con el niño solo o con toda la familia. Lo decisivo para el éxito de la terapia es la relación de confianza entre terapeuta y paciente. Por lo tanto, es importante que el niño y todos los demás participantes (padres, hermanos, etc.) se lleven bien con el terapeuta tratante.

El terapeuta analiza con los padres y el niño la frecuencia y la duración de la psicoterapia.

Tratamiento con medicamentos

Para algunos trastornos, como el TDAH o la depresión, los medicamentos pueden complementar el tratamiento, al menos temporalmente. En ocasiones también están indicados medicamentos calmantes y los llamados antiagresivos, por ejemplo, para frenar estados de agitación graves.

El especialista tratante presta atención a la aprobación de los preparados para niños y adolescentes y ajusta la dosis individualmente.

Medidas de acompañamiento

Las medidas de apoyo a los jóvenes y las familias, los programas de apoyo para mejorar las habilidades de lectura o lenguaje y las medidas de terapia ocupacional también pueden ayudar a controlar los problemas de los niños con enfermedades mentales. El caso individual determina cuáles de estas medidas son apropiadas.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

  • Informe a familiares, educadores, profesores y padres de niños amigos sobre la enfermedad, para que puedan clasificar el comportamiento desviado de su hijo.
  • Acompaña activamente la terapia de tu hijo y participa en ella.
  • Manténgase en contacto emocional con su hijo.
  • Anima a tu hijo y transmítele confianza.
  • Poner fin a posibles relaciones o situaciones traumatizantes en la familia o en el entorno.
  • Cuídese, porque lidiar con un niño con una enfermedad mental puede resultar muy estresante. Por ejemplo, busque un grupo de apoyo donde pueda intercambiar ideas con otros padres afectados.

Enfermedad mental en niños: Causas y factores de riesgo

Las causas de las enfermedades mentales en niños y adolescentes son variadas. En la mayoría de los casos, varios factores interactúan en el desarrollo de dichos trastornos.

Causas biológicas y factores de riesgo.

Los posibles factores de riesgo biológicos de enfermedades psicológicas en niños incluyen:

  • predisposición genética
  • enfermedades fisicas
  • función cerebral deteriorada (por ejemplo, inflamación o malformación del cerebro)
  • Género: algunos trastornos, como la depresión, son más comunes en las niñas en general, mientras que otros, como el trastorno de conducta de oposición, son más típicos de los niños.

Causas psicológicas y factores de riesgo.

Los posibles desencadenantes psicológicos de las enfermedades mentales en niños y adolescentes incluyen:

  • Abusos y experiencias de violencia.
  • Negligencia, crueldad de los padres/cuidadores
  • Pérdida de padres u otro cuidador importante
  • enfermedad mental de los padres
  • relaciones inestables con cuidadores clave
  • métodos de crianza inconsistentes
  • frecuentes peleas y violencia dentro de la familia

Causas socioculturales y factores de riesgo.

Por último, pero no menos importante, el entorno social, por ejemplo en la escuela, influye en la salud mental. Los niños con amistades e intereses estables tienen menos probabilidades de sufrir enfermedades mentales que aquellos que son excluidos o acosados.

Por lo general, varios de los factores anteriores se combinan cuando se desarrolla una enfermedad mental en los niños. El tratamiento rápido es importante. Entonces hay muchas posibilidades de que un niño con una enfermedad mental se convierta en un adulto sano.