Vivir sin preocupaciones: cómo liberarse de la constante cavilación

La inquietud constante ejerce presión sobre el alma y las funciones corporales. El cuerpo y el alma están en constante contacto entre sí a través del cerebro. Los estados de ánimo positivos y negativos se traducen en señales corporales. Los pensamientos negativos causan estrés para desarrollar y más de la hormonas adrenalina y cortisol para ser lanzado. A corto plazo, esto conduce a más fuerza, pero a largo plazo significa una tensión en el sistema inmunitario y los órganos del cuerpo. La tensión muscular y la reducción de las defensas del cuerpo permiten que se desarrollen enfermedades. Por lo tanto, existen métodos simples para deshacerse de la constante inquietud de forma permanente.

Pensamientos negativos en una espiral sin fin

La meditación no tiene nada que ver con pensar en un problema y buscar creativamente una solución. Las personas que rumian están lidiando con preguntas para las que no hay respuestas concretas. Los pensamientos circulan sin un objetivo y sin una solución a la vista. Como en un tiovivo, los pensamientos negativos dan vueltas y la melancolía se intensifica. Si un vecino no saluda, entonces no se aceptan explicaciones simples como 'el vecino no me vio en absoluto con prisa' o 'mi vecino es simplemente una persona grosera'. Se consideran cada vez más posibilidades negativas y estas dibujan círculos cada vez más amplios. '¿Por qué no puedo agradar a otras personas?' O '¿Por qué soy alguien que nadie nota?'. Las cavilaciones se acumulan y preparan el terreno para estados de ánimo depresivos. La meditación solo puede ocurrir en un estado en el que la atención se concentra en uno mismo en un grado mucho mayor. Nadie necesita estar permanentemente a merced de pensamientos negativos. Es posible recuperar el control sobre los propios pensamientos y apagar la rumia.

5 métodos para apagar el pensamiento preocupante.

Aquí hay cinco métodos para ayudar a apagar el pensamiento preocupante:

1. reconocer las preocupaciones propias

Para muchas personas, es útil anotar qué les causa dolor. Si no desea escribir un diario, puede probar la técnica de escritura de James W. Pennebaker durante unos días. Durante un período de tres a cuatro días, la gente escribe de 15 a 20 minutos a la vez. Con la mano lo concerniente anote todo, sin pensar en una letra hermosa, en la gramática o en el sentido de lo escrito. Lo que está escrito no se muestra a nadie y no se analiza. Esta técnica es particularmente liberadora en el caso de experiencias traumáticas. Se reducen la ira y la agresión. 2. comparte tus preocupaciones

Otra opción es escribir un diario y hablar sobre el dolor. Hablar con alguien requiere desarrollar confianza y superar la vergüenza de compartir. Hablar con alguien o escribir un diario ayuda a estructurar los problemas de preocupación y a procesar mejor los sentimientos. Hablar con amigos o con una persona capacitada psicológicamente abre la posibilidad de obtener nueva información y poner las preocupaciones en perspectiva. De este modo, los pensamientos pierden su naturaleza a menudo confusa. Si los pensamientos inquietantes deben formularse con precisión, esto requiere líneas de pensamiento claras que sigan una estructura. Por tanto, muchos temores y preocupaciones se ven privados de su fundamento. Además, al escribirlos y hablarlos, se separan del cerebrocírculo interno de pensamientos. La cabeza y cerebro son libres de nuevo y pueden concentrarse en algo nuevo. 3. libérate de preocupaciones

Los pensamientos negativos se pueden apagar usando técnicas. La rumia es un hábito. Los hábitos se aprenden. En consecuencia, pueden desaprenderse o al menos detenerse. Si el carrusel de pensamientos comienza a dar vueltas, todos pueden decir "alto" para sí mismos o imaginar una señal de alto. Esto interrumpirá los pensamientos rumiadores. Hay ejercicios para desviar la atención de uno mismo hacia otra cosa. Al dirigir la atención a los olores y sonidos, se detiene la rumia. Esto también se puede hacer durante una caminata, donde el paciente presta atención a tantos detalles como sea posible. Los pensamientos negativos se pueden disolver mediante un ejercicio en el que se colocan imaginariamente en hojas que lentamente flotar lejos en agua. 4.cuidarse más

Para escapar de los pensamientos negativos, cada paciente debe cuidarse a sí mismo. Se puede entrenar el centro del cerebro responsable de los sentimientos y pensamientos positivos. Todo lo que se necesita son unos minutos al día durante los cuales todos recuerdan conscientemente cosas positivas. Asimismo, un saludable dieta y los deportes tienen un efecto positivo en los pensamientos. Un equilibrado dieta Rico en vitaminas aumentos aptitud. Además, se recomienda media hora de deporte todos los días. Aquellos que no son entusiastas de ningún tipo de deporte también obtienen buenos resultados con la bicicleta y los paseos por el bosque. El ejercicio reduce estrés y normaliza corazón tasa y sangre presión. 5. ejercicios de relajación para el equilibrio interior

El interior equilibrar puede ser fortalecido por meditación y yoga. Durante los ejercicios, se recupera el control sobre la respiración. Dado que la respiración es la conexión entre la persona y el mundo, hace que el meditador sea sensible a su entorno. Meditación y yoga libera la imagen interior de los pensamientos negativos y crea un espacio para que se desarrollen los pensamientos positivos. Practicar dos veces por semana es suficiente para lograr mejoras significativas frente a la rumia constante después de dos meses.

Terapia: cuando las preocupaciones siguen dominando

Si los pensamientos negativos no se pueden detener a pesar de todos los ejercicios y las preocupaciones se salen de control, debe llevarse a cabo profesionalmente terapia forestal poder ayudar. Asimismo, hay medicamentos disponibles para apoyar terapia forestal. Las terapias realizadas de forma ambulatoria y hospitalaria son pagadas por salud las compañías de seguros. Terapia de comportamiento en combinación con relajación técnicas ha demostrado ser particularmente eficaz.