Hipoxia: causas, síntomas, terapia

Breve descripción

  • ¿Qué es la hipoxia? Suministro insuficiente de oxígeno en el cuerpo o en una parte del cuerpo.
  • Causas: p. ej. presión baja de oxígeno en la sangre arterial debido a enfermedades (p. ej. asma, EPOC, neumonía), determinadas alteraciones de la circulación sanguínea (shunt derecha-izquierda), infarto de miocardio, trombosis, capacidad reducida de la sangre para transportar oxígeno, determinadas envenenamientos.
  • ¿Cuándo consultar a un médico? Entre otras cosas, en caso de coloración azulada de las mucosas (labios, uñas, orejas, lengua), enrojecimiento de la piel, dolor de cabeza/mareos, palpitaciones, dificultad para respirar.
  • Tratamiento: siempre debe ser tratado por un médico; entrevista con el paciente, análisis de sangre, en caso necesario determinación de determinados parámetros sanguíneos adicionales (acidez de la sangre, determinación del equilibrio ácido-base y valor del pH de la sangre), eventualmente control de la saturación de oxígeno en la sangre y de la frecuencia cardíaca

Hipoxia: descripción

En la hipoxia, el suministro de oxígeno en el cuerpo o en una parte del cuerpo es insuficiente. Sin embargo, el oxígeno es vital para la producción de energía en las células, la llamada respiración celular: sin un suministro suficiente de oxígeno, las células se dañan.

Hipoxia aguda y crónica.

La hipoxia aguda es causada, por ejemplo, por una caída repentina de la presión de un avión. Más común es la hipoxia crónica. Puede estar causada, por ejemplo, por una enfermedad pulmonar crónica como la EPOC o por enfermedades neuromusculares como la miastenia gravis o la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Cuando no sólo hay muy poco oxígeno (hipoxia) en un tejido, sino que además no hay nada, los médicos hablan de anoxia.

Hipoxia en el útero (hipoxia intrauterina)

Incluso un niño en el útero o durante el parto puede sufrir una peligrosa falta de oxígeno. Si se produce tal alteración del intercambio de gases en la placenta o los pulmones del niño, se llama asfixia. El motivo de la falta de oxígeno al feto puede ser, por ejemplo, un trastorno funcional de la placenta (insuficiencia placentaria), una enfermedad cardíaca de la madre o una enfermedad fetal (como defectos cardíacos o infecciones).

Hipoxia: Causas y posibles enfermedades.

Los profesionales médicos distinguen entre diferentes tipos de hipoxia, que pueden ocurrir de diferentes maneras:

Hipoxia hipóxica (hipoxémica).

Esta forma de hipoxia es la más común. Se caracteriza por una presión insuficiente de oxígeno en la sangre arterial, lo que significa que la sangre no puede oxigenarse adecuadamente.

  • Asma
  • EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
  • Neumonía (inflamación de los pulmones)
  • Fibrosis pulmonar (endurecimiento de los pulmones)
  • Edema pulmonar
  • Embolia pulmonar
  • Fibrosis quística (fibrosis quística)
  • Debilidad muscular patológica grave (miastenia gravis)
  • Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

A veces, la hipoxia hipóxica también se debe a alteraciones del impulso respiratorio en el cerebro (en casos de intoxicación por alcohol, pastillas para dormir o anestésicos).

Otra posible causa de hipoxia hipóxica es la derivación pulmonar de derecha a izquierda. En este caso, a la sangre enriquecida se le añade sangre desoxigenada, de modo que se reduce el contenido total de oxígeno. Se hace una distinción entre una derivación de derecha a izquierda funcional y anatómica, las cuales conducen a hipoxia:

Derivación funcional de derecha a izquierda

En el caso de una derivación funcional de derecha a izquierda, una parte de los alvéolos recibe sangre pero ya no se ventila. Por tanto, la sangre circulante permanece desoxigenada. Se mezcla con la sangre enriquecida de los alvéolos ventilados y reduce así el contenido total de oxígeno en la sangre. El tejido corporal al que se suministra recibe muy poco oxígeno, lo que provoca hipoxia.

Derivación anatómica derecha-izquierda

hipoxia anémica

El oxígeno se transporta en la sangre unido a la hemoglobina, el pigmento rojo de los glóbulos rojos (eritrocitos). En la hipoxia anémica, la capacidad de oxígeno de la sangre (su capacidad para transportar oxígeno) se reduce.

Esto puede deberse a una deficiencia de hemoglobina, como puede ser causada por una anemia por deficiencia de hierro (el hierro es un componente importante de la hemoglobina).

Una deficiencia de glóbulos rojos (por ejemplo, como resultado de una pérdida grave de sangre o un trastorno de la formación de eritrocitos) también puede provocar hipoxia anémica.

En otros casos de hipoxia anémica, la unión del oxígeno a la hemoglobina está alterada. La razón puede ser, por ejemplo, un trastorno congénito de la formación de hemoglobina (como la anemia falciforme congénita) o una afección llamada metahemoglobinemia. En este último, el nivel sanguíneo de metahemoglobina está elevado. Este es un derivado de la hemoglobina que no puede unirse al oxígeno. La metahemoglobinemia puede ser congénita o causada, por ejemplo, por ciertos fármacos (como los antibióticos sulfonamidas) o toxinas (como los nitritos y el óxido nítrico).

Hipoxia isquémica

Cuando un tejido o un órgano tiene muy poco suministro de sangre, las células disponen de muy poco oxígeno. Las posibles causas de dicha hipoxia isquémica son, por ejemplo, un ataque cardíaco u otra forma de trombosis (oclusión de un vaso debido a un coágulo de sangre formado en el lugar), así como una embolia (oclusión de un vaso debido a un coágulo de sangre arrastrado por la sangre). .

Hipoxia citotóxica (histotóxica).

En esta forma de hipoxia, ingresa suficiente oxígeno a las células. Sin embargo, su utilización dentro de la célula para la producción de energía (respiración celular) se ve afectada. Las posibles causas son, por ejemplo, una intoxicación por cianuro (sal del ácido cianhídrico) o una toxina bacteriana.

Hipoxia: ¿Cuándo es necesario acudir al médico?

La hipoxia a menudo se manifiesta en forma de cianosis: debido a la falta de oxígeno, la piel y las membranas mucosas se vuelven azuladas, especialmente en la zona de los labios, las uñas, los oídos, la mucosa oral y la lengua. En caso de tal cianosis, se debe informar al médico.

Estos síntomas a menudo también ocurren con hipoxia por otras causas.

Otros posibles signos de hipoxia son, por ejemplo, respiración acelerada (taquipnea) o completamente superficial (hipopnea), aumento de la presión arterial, inquietud, ansiedad, confusión y agresividad. En caso de tales síntomas, se debe notificar inmediatamente a un médico.

Hipoxia: ¿Qué hace el médico?

Para aclarar la hipoxia y su causa, el médico preguntará sobre las molestias, posibles accidentes y enfermedades subyacentes y examinará al paciente. El análisis de gases en sangre se utiliza para medir, entre otras cosas, los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre y, si se sospecha de intoxicación por monóxido de carbono, también se mide el nivel de CO. También se pueden determinar otros parámetros sanguíneos, como la acidez (pH) de la sangre, el equilibrio ácido-base y el nivel de hemoglobina.

Si es necesario, se controlan continuamente la saturación de oxígeno en sangre y la frecuencia cardíaca mediante oximetría de pulso. Para ello, se coloca en el dedo del paciente un oxímetro de pulso, un pequeño dispositivo de medición en forma de clip.

Dependiendo de la causa de la hipoxia o de la sospecha correspondiente, pueden realizarse más exámenes.

Cómo trata el médico la hipoxia.

Además, si es posible, se debe eliminar la causa de la deficiencia de oxígeno (enfermedad subyacente, pérdida grave de sangre, intoxicación, etc.) iniciando un tratamiento adecuado.

Hipoxia: ¿Qué puedes hacer tú mismo?

La hipoxia siempre debe ser tratada por un médico. Él puede aclarar la causa y actuar en consecuencia.