Crisis Hipertensiva: Síntomas, Causas, Tratamiento

Breve descripción

  • Síntomas: pelirroja, dolor de cabeza intenso, presión en la cabeza, hemorragias nasales, náuseas, vómitos, temblores; En emergencia hipertensiva: opresión en el pecho, dificultad para respirar, entumecimiento y alteraciones visuales.
  • Causas: empeoramiento de la presión arterial alta existente (posiblemente debido a la interrupción de la medicación), más raramente otras enfermedades como disfunción renal o enfermedad de los órganos productores de hormonas, abuso de drogas, abstinencia de alcohol.
  • Tratamiento: Monitoreo de la presión arterial con reducción rápida pero gradual de la presión arterial mediante medicación (ambulatoria o hospitalaria); en caso de emergencia, reducción inmediata de la presión arterial con monitorización estrecha de la presión arterial en la unidad de cuidados intensivos
  • Exámenes y diagnóstico: Examen físico, toma de presión arterial, análisis de sangre y orina si es necesario.
  • Evolución y pronóstico: con tratamiento inmediato, el pronóstico suele ser bueno y la presión arterial vuelve a la normalidad en 24 horas; en caso de emergencia, dependiendo del alcance del daño orgánico
  • Prevención: Controles periódicos de la presión arterial y toma cuidadosa de medicamentos.

¿Qué es una crisis hipertensiva o emergencia hipertensiva?

En una crisis hipertensiva, la presión arterial aumenta muy rápidamente a niveles críticos. Estos superan los 230 mmHg (es decir, milímetros Hg) para la presión sistólica y los 130 mmHg para la presión arterial diastólica. Normalmente, una presión arterial saludable oscila entre 120 y 80 mmHg.

Por el contrario, en una emergencia hipertensiva existe peligro para la vida, ya que ya se han producido daños en los órganos. Sin embargo, existe la posibilidad de que una crisis hipertensiva -especialmente si no se trata a tiempo- pueda convertirse rápidamente en una emergencia hipertensiva.

¿Cuáles son los signos de una crisis hipertensiva?

Una crisis hipertensiva no siempre provoca síntomas claros. Los síntomas suelen ser atípicos, especialmente en personas que ya han padecido presión arterial alta durante algún tiempo. Los siguientes síntomas pueden indicar un descarrilamiento hipertensivo:

  • Cabeza roja
  • Dolor de cabeza o presión extrema en la cabeza.
  • Náuseas y vómitos
  • Hemorragias nasales
  • Temblor severo

En una emergencia hipertensiva, los síntomas son más evidentes. Por ejemplo, ocurre lo siguiente

  • Opresión repentina en el pecho (angina de pecho)
  • Dificultad para respirar con estertores (debido a la acumulación de agua en los pulmones), dificultad para respirar (apnea)
  • Alteraciones visuales
  • Entumecimiento

¿Qué causa una crisis hipertensiva?

Una crisis hipertensiva tiene muchas causas posibles. Por lo general, ocurre en relación con la presión arterial alta existente (hipertensión arterial primaria o secundaria), a veces asociada con la interrupción repentina de la medicación antihipertensiva.

De manera similar, ciertas enfermedades de los órganos productores de hormonas pueden provocar la liberación repentina de una gran cantidad de sustancias mensajeras que inducen la presión arterial, lo que hace que la presión arterial aumente a niveles peligrosos en cuestión de minutos. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en el feocromocitoma (un tumor de la médula suprarrenal).

Más raramente, la abstinencia de alcohol o el abuso de drogas (cocaína, anfetaminas) provocan una crisis de presión arterial.

Consulte a un médico inmediatamente en caso de una crisis hipertensiva.

Si se sospecha una crisis hipertensiva, ¡es importante actuar de inmediato! Ésta es la única forma de prevenir posibles daños a los órganos. Como regla general, los médicos inicialmente controlan al paciente con hipertensión en el hospital (como paciente hospitalizado).

Para el tratamiento se utilizan fármacos antihipertensivos que reducen lentamente la presión arterial. Al mismo tiempo, el médico controla atentamente si la presión arterial desciende. El objetivo del tratamiento es reducir eficazmente la presión arterial a un nivel no crítico en 24 horas. Es posible que el medicamento sea administrado por ejemplo por el médico de cabecera en casa, es decir, de forma ambulatoria.

¡En caso de una emergencia hipertensiva, llame inmediatamente al médico de urgencias (número de urgencias 112)!

¿Cómo reconocer una crisis hipertensiva?

El médico de urgencias o el médico de familia suelen ser las personas a contactar en caso de una crisis hipertensiva. Primero examinarán físicamente al paciente y controlarán su presión arterial. En la mayoría de los casos, esto les permite determinar y confirmar que la presión arterial es alta.

Dependiendo de la condición física del paciente y de los síntomas existentes, pueden ser necesarios exámenes adicionales, especialmente si existen condiciones preexistentes. Por ejemplo, los médicos suelen tomar una muestra de sangre y orina.

Lea más sobre las pruebas en el artículo Hipertensión.

¿Cuánto dura una crisis hipertensiva?

El pronóstico de una crisis hipertensiva es significativamente mejor que el de una emergencia hipertensiva. Generalmente es posible reducir con éxito la presión arterial con medicamentos dentro del tiempo requerido (alrededor de 24 horas) sin dañar ningún órgano.

En una emergencia hipertensiva, es importante bajar la presión arterial de forma inmediata y muy controlada. El pronóstico depende de si se ha restablecido el funcionamiento de los órganos o si se han evitado daños secundarios (por ejemplo, debido a un derrame cerebral, daño renal o ocular).

Se puede evitar una crisis hipertensiva

Una crisis hipertensiva suele ocurrir cuando empeora una presión arterial alta existente. Esto se puede prevenir si los afectados controlan su presión arterial regularmente ellos mismos o si la controla un médico. También es importante tomar con cuidado la medicación prescrita.